Cuando te das cuenta de esto, te explota la cabeza.
Recuerdo otro día que me explotó la cabeza porque me di cuenta que había estado haciendo el canelo durante años.
Yo usaba lentillas para dormir.
No es que mis padres fueran hermanos. Es que hay algunos tratamientos que te ponen un tipo de lentillas especiales, duras, para dormir.
De día te las quitas.
¿Para qué cojones querrías hacer algo así?
Pues depende. Por ejemplo, quieres pasar unas pruebas en donde tienes que tener buena visión.
Esas lentillas te aprietan la córnea por la noche de manera que por el día te las quitas y ves.
Puedes engañar a la gente. Hacerles pensar que no eres un pobre miope.
Pruebas de piloto, por ejemplo. Luego cuando te sacabas el carné, te operas y listo.
El tratamiento que seguí yo era para frenar una miopía que crecía como los fóbicos por ver un vídeo en TikTok.
Que con 14 años igual me plantaba con 10 dioptrías si no hacía nada.
Estos tratamientos están pensados para que duren unos meses.
Yo estuve 10 años con esas putas lentillas.
Y dirás, bueno, si te las quitas por la mañana y ves, genial.
Bueno, pues no.
Lo primero es que molestan.
Como te he dicho, son duras. Están hechas así para apretarte el ojo.
Por lo que no son fáciles de poner y quitar. Se mueven por la noche y si se descolocan mucho molestan como si se te hubiera metido un avispero en el lagrimal.
Pero además ocurre que, como se mueven, la córnea no ha sido apretada de la manera adecuada.
Por lo tanto, ves peor con un ojo que con otro.
He estado 10 años así. Viendo peor con un ojo que con otro.
Otra de las cosas que pasan que es inevitable, es que como la cocaína en los platós de Telecinco, todo vuelve a su lugar.
La córnea apretada va perdiendo la tersidad durante el día.
Por lo tanto, veo peor con un ojo que con otro y además pierdo la visión en los dos a lo largo del día.
Si salía de fiesta, al día siguiente no veía nada porque no me las había puesto el tiempo suficiente.
No me podía quedar en casa de nadie a dormir de manera improvisada porque tenía que llevar mis lentillas.
Y lo mejor de todo.
A veces se rompen dentro del ojo.
Resumo.
Me explotó la cabeza el día que me harté, me fui a una óptica y le pregunté que qué podía hacer.
Me explotó la cabeza porque la señora óptica me dijo que no las debería haber llevado por más de diez meses.
A ella le explotó la cabeza (imagínate su cara) cuando le dije que las llevaba desde hace diez años.
Le subió el azúcar.
Me pidió que dejara de llevar las lentillas por una semana y que volviera a graduarme para ponerme gafas.
Fue una de las peores semanas de mi vida.
Pero eso te lo cuento otro día.
PD: si te interesa la parte técnica, este tipo de lentillas se llama ortoqueratológicas.
Las mías eran azules pero daba igual. Tenían ese color para que las encontraras si se te caían, que pasaba bastante.
Tenías que usar líquidos especiales y podías durar con un par más de medio año.
PD2: las gafas resultaron ser un truño porque se me resbalaban cuando sudaba, que pasaba mucho cuando estaba tocando.
Tuve que hacer mi recital de fin de carrera más preocupado por las puñeteras gafas que por las notas que había que tocar.

Deja un comentario