Scrum en la orquesta joven, la clave de su éxito

te lo cuento porque

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Llevo mucho tiempo queriendo hablar sobre este tema porque es algo que siempre me ha parecido curioso y me ha interesado a partes iguales, y creo que he llegado a una buena respuesta de por qué las orquestas jóvenes suenan mejor que la mayoría de orquestas profesionales.

Y aunque para muchos la respuesta pueda ser fácil o incluso obvia, creo que no muchos han analizado las diferencias en la forma de trabajar de ambas, en las que yo creo que reside el éxito de las orquestas jóvenes a la hora de enfrentarse a un mismo proyecto. En este caso, creo que este éxito está basado, sin que se den cuenta, en seguir una metodología Ágil, específicamente Scrum.

Nota: cuando hablo de orquestas jóvenes, hablo de formaciones nacionales y supra nacionales de primer nivel. Estoy hablando de formaciones como la Joven Orquesta Nacional de España (JONDE), la European Union Youth Orchestra (EUYO), Gustav Mahler Jugendorchester (GMJO) entre otras. Hay orquestas jóvenes que por mucho que sigan la metodología que quieran no van a sonar mejor que una orquesta sinfónica profesional ya que sus miembros carecen del nivel necesario.

Diferencias de trabajo entre una orquesta joven y una orquesta profesional

Normalmente una orquesta joven dispone de más tiempo para abordar un mismo proyecto. Mientras que en una orquesta profesional, cada semana se cambia el repertorio y hay que presentar resultados -es decir, conciertos- al final de esa misma semana, en una orquesta joven se dispone de un periodo que va de las dos semanas hasta un mes -incluso más-. Esto le da mucha más flexibilidad a la hora de organizar el trabajo que se necesita.

Muchos también puntualizarán que la edad es una diferencia obvia. Más que la edad, para mí el factor determinante es la motivación. Las orquestas jóvenes se componen de miembros extra motivados por diversas razones -primera vez que se toca cierto repertorio, pertenencia a un grupo «exclusivo», valoración de tus méritos personales, preparar un proyecto de grandes dimensiones que se escapa de las programaciones profesionales- mientras que las orquestas profesionales tienen que lidiar a diario con la desmotivación de sus miembros.

Diferencias con Scrum

Ahora que ya tenemos identificado que el trabajo de una orquesta joven es diferente, me gustaría compararlo con la metodología Ágil más de moda y por lo que yo creo que éstas orquestas superan a las profesionales. Pero antes me gustaría comentar en lo que no se parece, ya que hay una diferencia clave que hace que la metodología pase desapercibida: el cliente.

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Básicamente lo que lanza a una empresa a usar una metodología como Scrum es para agilizar y mejorar la experiencia del cliente. Incluso en las grandes empresas tendrán la figura del Product Owner, que no es otro que un representante de los intereses del cliente pero que trabaja para la misma empresa que desarrolla el producto. Todos sabemos que el cliente en la música clásica son los espectadores, el público que va a los conciertos, y también sabemos que su opinión no es esencial para el desarrollo del proyecto. Es más, incluso ni si quiera suele ser valorada y en muy pocos casos escuchada. ¿No sería interesante montar proyectos de música clásica atendiendo a las necesidades de los clientes como por ejemplo, los abonados de un ciclo de conciertos?

Dicho esto, considero que sí hay una figura que se puede asemejar a un Product Owner, que para una orquesta joven sería su gerente o gestor, la persona que decide el proyecto y por lo tanto a quién se tiene que rendir cuentas. Pero en esencia, las diferencias de ambos son notables.

Otra diferencia notable son las reuniones diarias, que aplicados a la orquesta no pueden ser breves -una duración media de 15 minutos- ya que que los desarrolladores -en este caso los intérpretes- deben trabajar y colaborar juntos para sacar el proyecto adelante. Y aunque los ensayos sean diarios, como las reuniones, también hay una diferencia notable entre las dos.

La orquesta joven sigue una metodología Scrum

Vayamos entonces a los paralelismos y a lo que yo considero que es la clave del éxito de las orquestas jóvenes en comparación con las profesionales.

Sprints

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Mientras que una orquesta profesional, generalmente dispone de una semana para montar su proyecto, una orquesta joven puede dividir su desarrollo en dos o más sprints. Los equipos de desarrollo se dividen -se realiza trabajo seccional, primero por instrumentos y luego por cuerdas- para poder abordar mejor y con más detalle los desafíos y la complejidad de un nuevo proyecto. Cada equipo va supervisado por un Project Manager -profesores de renombre en su instrumento- que se aseguran que el trabajo de su equipo va a estar a la altura cuando llegue el momento del último sprint, donde se inician los ensayos generales con la orquesta completa.

División de las tareas

Como he mencionado antes, la metodología que se emplea en las orquestas jóvenes permite aproximarse a una obra despiezándola por secciones, en donde los responsables de cada sección tienen el tiempo para poder pulir errores y poner al equipo preparado para juntarse con los demás en los siguientes sprints.

Scrum master director de orquesta

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Una de las figuras más importantes en la metodología Scrum es el Scrum Master, que aplicado a este caso sería el director de la orquesta. En las orquestas jóvenes normalmente se tiene en cuenta a los intérpretes -que muchas veces se animan a hacer las pruebas en esa orquesta por el director titular que tienen o los directores invitados que haya para el proyecto- ya que suelen ser directores de renombre internacional, reconocidos por su trabajo exitoso en otros proyectos o por su habilidad para motivar y manejar equipos jóvenes.

Además es la persona que se encarga de que la visión artística sea la correcta, supervisa los diferentes equipos y los resultados del primer sprint, y toma el liderazgo en el último sprint para poder llevar a cabo el proyecto con los máximos de calidad que el Product Owner le exige.

Reuniones

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El objetivo de las reuniones en Scrum es básicamente establecer los objetivos del sprint y ver cómo evoluciona el desarrollo del proyecto, para saber si hay que cambiar algún proceso, introducir cambios sugeridos por el cliente, además de revisar el trabajo individual para recordar las prioridades del proyecto. Esto es básicamente lo que se hace también en un ensayo, con la diferencia de que los equipos de desarrollo no tienen la autonomía de elegir en qué emplean el tiempo fuera de esas reuniones, y que todo el trabajo tiene que ser más coral y de equipo.


Una de las claves del éxito de Scrum (aunque también tiene un número alto de detractores, en base debido a que no se aplica correctamente) es la sencillez de aplicación y sobre todo que no sólo es válido para proyectos de desarrollo de software. Como podemos ver aquí, una versión modificada de Scrum se puede aplicar -y se aplica- para la producción musical con resultados tangibles y considerablemente más satisfactorios que la metodología clásica que usan las orquestas profesionales. La gran duda es si se podría aplicar Scrum en estas orquestas profesionales y, sobre todo, si el público se daría cuenta de la diferencia.

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