Hace un par de días escribí en este mismo espacio que no iba a recuperar todo lo que había escrito en mis previos blogs. No podía estar más equivocado. Pese a perder el alojamiento del blog y pese no haber hecho copias de seguridad -ni copias en general-, existe el archivo de internet, donde se pueden ver páginas en versiones previas o páginas que han desaparecido, como la mía. Para mi sorpresa, ahí estaba, como el primer día, como ese perro que te saluda después de que hayas bajado 10 minutos al estanco como si hubieras estado de casa 10 años. Aunque no se podía interactuar de la misma manera que hace años, todavía conserva los textos (lo más importante para mí), las fotos y los comentarios, que han sido un golpe de nostalgia y de recuerdo importante. Algo que, junto con el inicio de este pequeño proyecto, me ha cargado las pilas.
Y como cuando tengo un objetivo y estoy motivado, no puedo parar, me he puesto a recuperar todos mis antiguos textos -con sus faltas de ortografía incluidas- para poder mantenerlos en mi ordenador como archivos de texto y en el que quedarán archivados y ordenados cronológicamente. Mucha gente pensará que las más de 6 horas de «trabajo» haciendo esto es una pérdida de tiempo. Yo me lo tomo como una inversión de futuro y en mi nueva proyección. Estoy convencido de que muchas de esas entradas servirán de inspiración para crear nuevas entradas aquí. Incluso tengo ganas de comparar mi yo de hace una década con mi yo actual, ver dónde empecé y ver por dónde continuo. Lo mucho que he cambiado en unas cosas, y lo poco o nada que he cambiado en otras.

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